Jueves 22 de enero
Juez: Roy MacGregor (Costa Rica)
Mejor de la raza
Segundo de grupo
Sábado 24 de enero
Juez: Jorge Patiño (México)
Prueba de Temperamento Aprobado
Prueba de temperamento
Las pruebas de temperamento en perros evalúan características mentales, estabilidad emocional, timidez, agresividad y reacciones ante estímulos visuales, auditivos y táctiles, comunes en el entorno, promoviendo la seguridad. Son fundamentales para conocer la personalidad del canino, especialmente en guarderías, adopciones o para determinar la idoneidad de la raza en ciertas funciones. Las evaluaciones suelen incluir reacciones a ruidos, extraños, manejo físico y estimulación social.
Componentes de Pruebas
Se evalúa la capacidad de diferenciar situaciones amenazantes de las que no lo son.
Se Mide atracción social, seguimiento, contención (obligación), dignidad y carga social para predecir su comportamiento futuro.
Se analiza la reacción ante estímulos nuevos (como un paraguas que se abre), buscando la latencia en acercarse y el nivel de miedo o agresividad.
Aspectos clave que se evalúan
¿Se acerca amigablemente, se encoge o gruñe?.
Respuesta a sonidos fuertes o inesperados.
Cómo reacciona cuando se le da la vuelta o se le manipula (ej. prueba de dignidad).
Instinto de recuperación: Interés en perseguir y traer juguetes.
Resultados e Interpretación
Los perros que muestran agresión no provocada, timidez intensa o pánico sin recuperación generalmente no pasan la prueba. Los resultados ayudan a determinar si el perro es estable, tímido, agresivo o muy dependiente, lo que es vital para su entrenamiento y manejo adecuado. Las pruebas deben ser placenteras y no deben lastimar ni asustar al perro.
Razas que requieren el título
Se aplica a razas de trabajo como el Airedale Terrier, Bóuvier des Flandres, Boxer, Beauceron, Dóberman, Dogo Canario, Leonberger, Pastor Belga (Malinois, Groenendael, Lakenois, Tervueren), Pastor Alemán, Pastor Holandés, Rottweiler, Schnauzer Gigante y Terrier Ruso Negro.
Reconocimiento
No es una prueba de trabajo FCI, sino una prueba de temperamento específica organizada por clubes locales o federaciones nacionales.
El Basset Hound no requiere esta prueba sin embargo el aprobarla muestra a un ejemplar equilibrado que, a pesar de ser sociable, tranquilo y amigable también reacciona a estímulos externos sin ser agresivos.